Sobre mí

He tenido el privilegio de enseñar a cientos de personas en los últimos veinte años. Mi trabajo se ha basado fundamentalmente en los principios de Método Grinberg, pero desde hace un tiempo ha evolucionado hacia una propuesta más personal.

Trabajé en Graz, Austria, y despúes en Barcelona, una ciudad que durante 12 años me ha enseñado mucho sobre cómo vivir la vida con ilusión. Ahora vivo y enseño en la zona del Tegernsee, en Alemania.

Siempre me ha gustado enseñar. Tanto como aprender. Y estoy convencida de que el mejor entorno para que la relación alumno-profesor dé sus frutos, es aquel en el que haya ausencia de juicio y una atmosfera que propicie la exploración propia. Y esto es precisamente lo que ofrezco a mis clientes.

Incorporar el trabajo corporal en el aprendizaje de cómo llegar a estar bien quizás no era algo habitual hace veinte años, pero con el paso del tiempo también ha evolucionado nuestra manera de acercarnos al tema del bienestar. En mi experiencia, utilizar el cuerpo como fuente de aprendizaje, no sólo hace el camino más interesante y grato sino que optimiza los resultados.

Recuperar la alegría por estar vivo es un proceso que no tiene por qué ser largo, pero sí que pide nuestra absoluta implicación: poniendo en cuestión nuestra manera de pensar y actuar, involucrando nuestras emociones y a  veces transformando la manera que tenemos de percibir el mundo y a nosotros mismos. A veces la alegría se esconde bajo una pila de miedo y de dolor, pero está allí.

Después de muchos años de trabajar en diferentes formatos,  dando grupos, talleres y sesiones individuales,  he vuelto a la base de mi trabajo, donde el tacto tiene el protagonismo.

El tacto es el lenguaje más directo para comunicarse con el cuerpo. Nos permite experimentar de una manera clara e intensa como uno se siente cuando está plenamente vivo.