Experiencias

Me sentí como un fracasado en mi trabajo. Me di cuenta que trabajaba duro en los temas que pensaba que podía llevar bien y evitaba los que me hacían pensar, que no, los que me daban miedo. Lo conté a Karin, sintiendo como  si hubiera expuesto algo muy personal, algo íntimo. Su respuesta, tan rápida y simple, me sorprendió: “El miedo siempre estará.”. Que frase más verdadera y poderosa. Mi trabajo con ella no consiste en dejar de sentir el miedo. Se trata de dar la bienvenida al miedo, aceptarlo, pero no dejar, que domine mi comportamiento. La idea es afrontar el miedo, caminar directamente hacía el; entender como lo siento en el pecho, en el estómago, en mis piernas; aceptar las advertencias, la información y los sentimientos que trae el miedo. Y una vez entendido y aceptado, soltarlo. Pasar a la acción, que es el siguiente paso. El proyecto del final de la lista sube a primer plano. Rasco la superficie de un tema, que no entiendo hasta ganar claridad.  Caminando con el miedo, pasando por él, hasta llegar a ese lugar céntrico donde encuentro la calma, la claridad y la fuerza.

Ed, Barcelona

 

 

A través del trabajo con Karin estoy aprendiendo sobre quien soy y quien quiero ser. Lo especial es: Primero lo experimento y después lo sé. Así, lo que experimento y el conocimiento que gano, son una parte activa y viva de mi percepción. En muchas áreas de mi vida ha sucedido un cambio. Donde había rigidez y limitación antes, ahora hay movimiento y libertad. Es una sensación genial!

Henning,Munich

 

 

Si pienso sobre lo que ha cambiado desde que empecé a trabajar con Karin, estoy asombrada por tanta felicidad. La ligereza y el contento, que experimento hoy la mayoría del tiempo, me parecían ajenos antes. Al contrario – me sentí pesada y flemática.

Con la ayuda de Karin aprendí, que podía parar el sufrimiento. Da miedo, si algo tan conocido de repente no está, pero hay tanto potencial de felicidad en esto, que el salto al agua fría vale la pena una y otra vez.

Hasta hoy me quedo sorprendida en casi cada sesión y estoy agradecida, que la vida tiene tanto que ofrecer.

Julia, Munich

 

 

Sabía, que necesitaba ayuda y también sabía, que solamente hablar no me ayudaría. Así que empecé a trabajar con Karin. ¡Uau…! Finalmente los pasos adecuados en la dirección correcta. Karin me ha mostrado, que mi cuerpo se recordaba de muchas cosas (el pobre) y que algunos traumas se habían instalado profundamente, pero también me enseño como podía trabajarlos  por mi cuenta: Está en mis manos como me trato a mí misma. Su ayuda para mi autoayuda y su animación para mirar hacia adelante – no hacia el trauma, sino hacia mis deseos, sueños y mi futuro – han sido un alivio en todos los niveles.

Gabriele, Munich

 

 

Contacté con Karin debido a las molestias que sentía durante la menstruación.  Los días de menstruación cambiaron de ser un tiempo con mucho dolor y un humor pesado a días en los que estoy atenta a mi cuerpo y me siento bien. Conseguimos este resultado en solo seis sesiones por lo que creo que este trabajo es muy eficiente. Lo recomiendo a todas las mujeres que tienen una experiencia similar a la mía.

Alexandra, Barcelona

 

 

Karin me parece una guerrera con guantes de seda, consiguiendo encontrar mediante simples preguntas, certezas sencillas y músculos contraídos en mis respuestas camufladas.

Espero enormemente mis visitas semanales – Me siento un hombre nuevo- y aunque después de 8 sesiones no estoy totalmente libre de problemas crónicos de salud, me siento mejor, más fuerte y más joven.

Harry, Barcelona

 

 

Recomiendo a quienes quieran lograr un cambio verdadero en sus vidas en cualquier aspecto, se planteen el acercarse al trabajo profesional, cercano y empático que Karin ofrece y de forma conjunta puedan establecer una unidad entre vuestras  mentes y  cuerpos.

Ines, Barcelona

 

Todos vivimos épocas de inestabilidad en nuestra vida, a las que enfrentarse pasa por escuchar no solo a nuestra miente sino a nuestro cuerpo. Esta fue la premisa que me hizo confiar en “las manos” de mi brillante maestra, Karin Sommer.

Hay formas y formas de afrontar esos cambios, por ejemplo: ignorándolos, cuya solución tan solo pospone nuestra acción y alarga el malestar interno; o la de ser consciente pero desconocer hacia dónde dirigir el cambio (este fue mi caso, el sentirme perdida aun creyendo tener las cosas claras y todo bajo control). Y ahí es donde mis sesiones con Karin fueron un gran acierto.

En un inicio, ella identificó y me mostró los inputs que mi cuerpo mandaba como señales de desacuerdo hacia ciertos sentimientos o pensamiento que me bloqueaban (siendo más específicos, una bola de nervios que me quemaba las entrañas). El tomar consciencia de la procedencia de ese dolor que me acompañaba desde muy pequeña fue una gran sorpresa!

Con el tiempo, durante nuestras sesiones, fuimos trabajando con perseverancia el entender la procedencia de esas señales, con el fin de llegar a ser capaz de interferirlas y modificarlas. Y hoy, gracias a Karin, puedo asegurar que mi barriga me deja tranquila, ya que he aprendido a reaccionar a tiempo para que mi cabeza no controle mi cuerpo! Y no solo eso, sino que a medida que fuimos trabajando el foco del problema, como por arte de magia, fui tomando decisiones importantes que me han llevado hoy a afirmar con felicidad que he realizado los cambios que pretendía.

Desde entonces, con muchísimo alivio y gratitud, recomiendo a mis amigos que en momentos de dificultad abran los ojos y se dejen ayudar por gente como Karin Sommer; quién, con profesionalidad y cariño, está cometida a compartir sus conocimientos y a generar bienestar en aquellos que lo buscan.

Anna, Barcelona

 

 

Vine a Karin para que me ayudara en mi lucha con mi artritis reumatoide que he estado cargando desde hace más de 6 años. Durante un año (o más) Karin trabajó conmigo, llegué a entender a mi cuerpo y la interacción entre él  y el cerebro del que nunca había sido capaz de ver antes, mi modo de actuar, la forma en que reaccionaba a las situaciones y la forma en que afectaban a mi cuerpo de una manera positiva o negativa.

Lo fundamental de respirar ha sido, y sigue siendo, uno de mis principales pilares que hace disminuir el dolor  (o incrementarlo cuando lo olvido). Aprendí a no luchar contra mi cuerpo y a entender lo que quería y que era también (al lado de mi cerebro) una parte de mí con el derecho a ser atendidos. Sin la orientación de Karin, su tratamiento y conversaciones no estoy segura de que lo hubiera resuelto por mí misma Hoy vivo mi enfermedad como una parte de mí, el dolor es menor cuando  me ocupo de mí misma y la metodología que he aprendido con Karin son clave para que el cuidado. Odiaba mi cuerpo cuando vine a Karin. Hoy amo a mi cuerpo y las señales que me envía cuando me olvido.

Patricia,Barcelona

 

 

Durante el proceso con Karin, aproximadamente un año y medio, he ganado principalmente autoconocimiento y en consecuencia, algo que tiene un valor impagable Libertad.

Me ha hecho ser consciente de malos hábitos que tenía muy incorporados, distanciarme de ellos, verlos en perspectiva y poder cambiarlos. El sueño, la alimentación, el descanso, la tranquilidad, mis relaciones, aspectos muy básicos pero que tenía tan bloqueados; nudos que poco a poco en cada sesión hemos ido desligando, acercándonos de una forma muy sincera, siempre desde lo físico al germen de ese mecanismo autodestructivo, que me alejaba de mi misma.

Ahora conozco más mi energía, mi vitalidad y mi ser, con lo bueno y con lo malo, pero sin barreras, con menos límites.

El conocimiento de uno mismo es infinito, pero Karin en mi recorrido vital es una pieza realmente valiosa. Gracias.

Anna, Barcelona

 

 

Hace unos años atrás tuve la oportunidad de conocer por casualidad a Karin y el Método Grinberg. No sabía de qué se trataba este método, pero había despertado mi curiosidad y estaba abierta a cosas nuevas en este período de mi vida.
Al principio estaba sorprendida del encuentro, porque mi tendencia iba a ser muy mental y no conocía esta forma de trabajar. Sobre todo me sorprendió que era alentada a tener miedo y permitir el miedo en mi cuerpo. Cuando estuve de acuerdo con esto, las cosas empezaron a moverse en mi vida. Karin me ayudó mucho en esto. Me sentí en buenas manos con ella, muy bien guiada y ella se adaptó a mi ritmo.
Hemos trabajado casi tres años juntas. Me gusta su forma de trabajar, a menudo me lleva a mis límites, de manera apropiada y útil para mí.
Aprendí a aceptar las cosas, también las que yo no quería aceptar. Me encontraba a menudo  triste, enfadada, feliz, fuerte, con confianza después de la sesión y lo que yo sentía, que era auténtico, intenso y vivo.
A veces me sorprendía porque a través de las sesiones con Karin era capaz de tomar decisiones importantes muy rápidamente, lo que en otros tiempos resultaba muy difícil para mí. En resumen, me siento más fuerte, más calma y con autoestima. Antes de escribir estas líneas consulté mis viejos diarios y estoy realmente sorprendida de mi misma. Presto más atención a lo que necesito. El miedo está presente de diferentes maneras en mi vida. Un camino que he aprendido y que continúo aprendiendo es a permitir el miedo, hay por otro lado menos miedo en mi vida y soy capaz de afrontar situaciones y actuar.

Nadine, Barcelona