Sesiones individuales

Una sesión se estructura en dos partes. En la primera, mantenemos una conversación en la que buscamos clarificar tus objetivos y empezamos a descubrir los pasos que te llevarán a ellos, prestando atención a las experiencias actuales que te lo impiden.

En la segunda parte de la sesión, el tacto se convierte en el protagonista. Las formas de tacto que utilizo van más allá del masaje. Son más bien una herramienta para agudizar tu manera de prestar atención y para recordarle a tu cuerpo sus propias cualidades.

El tacto es una manera portentosa de llegar a grandes resultados prácticos dentro de tu proceso de aprendizaje. A través del tacto tu cuerpo recuerda cómo respirar, cómo moverse, cómo contraerse, resistirse o expandirse y a través de todo ello, aprende a cómo gestionar el dolor y el miedo o a cómo disfrutar y descansar.

 

Tu proceso de aprendizaje te permitirá:

  • Identificar y superar aquellos obstáculos que tanto en tu experiencia personal como física, emocional o mental, no te permiten estar bien.
  • Afrontar el miedo y poder actuar en lugar de quedarte bloqueado
  • Lograr claridad y desarrollar tu curiosidad.
  • Gestionar el dolor físico y emocional de una manera beneficiosa.
  • Perseguir aquello que te atrae de forma natural y evitar aquello que no te beneficia, tanto de tu entorno personal como de tu propio comportamiento.
  • Convertirte en tu más firme aliado, uno que sea capaz de ponerte retos y de apoyarte, en vez de juzgarte o sabotearte.
  • Crear un entorno (lugares, relaciones personales u objetos) que te favorezca.
  • Reclamar cualidades, como curiosidad, creatividad, ganas de vivir, deseo sexual y muchas más, que actualmente pueden no estar accesibles para ti.